En medicina preventiva nos movemos en un área de misterio, investigación, recopilación de pruebas e indicios, que nos lleven a un diagnóstico. ¿Y cuál es el mejor diagnóstico? ¡Aquel que nos avisa de que ahora no, pero dentro de unas semanas, meses, o un año, nuestro animal se pondrá enfermo!
¿MAGIA?
¡No, es pura ciencia! Se trata de medir los niveles de unos parámetros o indicadores de funciones vitales del organismo. Cada órgano vital: riñón, hígado, pácreas, médula ósea, corazón… etc, libera unas sustancias a la sangre que nos indican -de ahí lo de indicadores- y nos informan del estado y funcionalidad de cada uno de ellos.
CADA FALLO, SU INDICADOR
A continuación os explicamos por qué el profesional veterinario pide un análisis de bioquímica en sangre, e incluso a veces solicita parámetros menos frecuentes ante la sospecha de una posible enfermedad o transtorno.
GLUCOSA: La disminución patológica de la glucosa es debida a insulinomas e hipotiroidismo, entre otras; y un aumento patológico es debido a diabetes melitus, hipertiroidismo y pancreatitis agudas. A veces, dicho aumento puede producirse por la propia situación de estrés para el animal, sobre todo en gatos y de ser tenido en cuenta.
BUN: Es el nitrógeno ureíco sanguíneo y su aumento indica insuficiencia renales, nefritis e insuficiencia circulatoria.
CREATININA: Es un indicador clave en la insuficiencia renal o daño renal grave, muy propio de la especie felina.
ÁCIDO ÚRICO: Su aumento es indicador de enfermedades renales.
FÓSFORO: Valores disminuidos son propios de hiperparatiroidismo, ingesta excesiva de calcio y tratamiento con diuréticos, entre otros. Aumenta en insuficiencia renal, hipertiroidismo, hipoparatiroidismo, intoxicación por organofosforados y en algunos tumores.
GOT (AST): Es indicadora de infarto, hepatitis y alteraciones musculares, cuando se observa aumentada.
GPT (ALT): Hay que tener en cuenta que los corticoesteróides elevan sus niveles, así como aparece un aumento en el síndrome de Cushing y en la hepatitis.
Es interesante apuntar que existen indicadores muy interesantes que nos “hablan” de un pasado funcional y fisiológico de un paciente, avisando con antelación de que “algo” no va bien. Dichos parámetros son los siguientes:
FRUCTOSAMINA
Este indicador es muy “chivato” y cuenta todo lo que ha pasado con el paciente en cuestión de glucemia durante un mes, siendo un parámetro muy valorado y útil en pacientes diabéticos. El valor de fructosamina nos indica la unión de la glucosa a proteínas inespecíficas -entre ellas la albúmina- y de esta forma evaluamos la tasa de glucemia de aproximadamente un mes atrás.
Que por qué es más útil que el indicador glucosa , porque este parámetro está menos sujeto a cambios bruscos como le sucede a la glucosa. Recordemos que solo el estrés que supone la extracción de sangre va a alterar un poco los valores de glucosa -muy importante en gatos diabéticos- y, sin embargo, el aumento de fructosamina significa una tasa de glucemia alta y prolongada en el tiempo.
SDMA
El indicador SDMA -Dimetilarginina simétrica- es otro “chivato” que nos habla de la insuficiencia renal (IR) siendo, además, muy valorado por los veterinarios que evalúan la insuficiencia renal crónica en felinos . Sin duda es una herramienta muy útil para la prevención de dicha enfermedad.
Debemos señalar que no se trata de un parámetro que se pueda medir en un análisis bioquímico convencional , sino que se trata de una prueba más específica que debe solicitarse al laboratorio IDEXX -en caso de no poseer el medidor necesario- con una muestra de sangre conservada específicamente para dicho análisis.
La SDMA es es un biomarcador de la función renal que mide la capacidad de flitración de las nefronas -o células filtradoras renales- a nivel glomerular. Pues es en esta región -en el glomérulo- donde se produce el intercambio de toxinas, iones y proteínas, es decir, donde sucede la filtración. Y por eso eso, la SDMA es el indicador elegido, ya que tiene una alta correlación con la tasa de filtración glomerular (TFG).
Es tan “chivato” porque se trata de un indicador tan sensible de la función renal, que detecta incluso un porcentaje tan bajo como el 25 % de pérdida de dicha función. Siendo más fiable que la creatinina porque la SDMA no está influenciada por factores extrarrenales o ajenos al riñón. Es un indicador precoz de pérdida progresiva de la función renal, que a menudo aumenta antes que otros parámetros y por eso es tan apreciado en medicina preventiva . Por otro lado, puede servir como indicador de otras enfermedades concomitantes que pueden afectar secundariamente a las funciones renales.
Como se puede apreciar, los avances tecnológicos y clínicos en medicina preventiva veterinaria ofrecen herramientas a disposición del propietario responsable que quiere evitar problemas de salud a su mascota y/o mejorar su calidad de vida, en el caso de enfermedades crónicas.
Continuando con los parámetros indicadores de las funciones fisiológicas principales que podemos estudiar en un análisis bioquímico, pasamos a comentar:
👉 GGT: Es una enzima -proteína que interviene realizando reacciones con un sustrato específico- producida en procesos de citolisis -rotura celular- como de colestasis -desdecenso del flujo de la bilis desde el hígado hasta el duodeno- y por tanto se eleva en hepatopatías y lipidosis felina. Si está elevada junto con un aumento de fosfatasa alcalina, es signo de colestasis y de lipidosis felina.
👉 ALFA AMILASA: Si se registra un aumento es indicador de pancreatitis, y úlceras. Por el contrario, disminuye en hepatopatías graves y en la insuficiencia pancreática.
👉 LIPASA: Este indicador aumenta en pancreatitis y en algunas afecciones hepáticas, disminuyendo en casos de insuficiencia pancreática.
👉 HIERRO: Se eleva en anemias hemolíticas, en ictericias y hemocromatosis. Disminuye en las anemias ferropénicas, posthemorrágicas, en el síndrome nefrótico y en algunas infecciones.
👉 COLINESTERASA: Se eleva por hemólisis y también en problemas musculares (miastemia), síndrome nefrótico y en diabetes. Los valores disminuidos aparecen en insuficiencia hepática, por intoxicación con insecticidas órgano-fosforados y por déficit congénito.
👉 POTASIO: El aumento puede deberse a la rotura de los eritrocitos y expulsión del potasio intraeritrocitario lo que demuestra que hay hemólisis. Aumenta además en la insuficiencia renal, hemólisis, deshidratación, intoxicación con digitálicos y cuando los niveles de sodio bajan (síndrome de Addison). El potasio también disminuye en vómitos repetidos, diarreas graves y nefropatías.
👉 CLORO: Aumenta en acidosis metabólicas, deshidratación, alcalosis respiratorias.Disminuye, al igual que el potasio, en sueros lipémicos. También en vómitos frecuentes, gastroenteritis, diarreas graves, acidosis respiratoria, insuficiencias renal y hepática.
👉 SODIO: Aumenta en casos de deshidratación, así como en el síndrome de Adisson. Disminuye en sueros lipémicos como interferencia y en vómitos, diarreas, tratamientos prolongados con diuréticos…
👉 CALCIO: El tratamiento con barbitúricos o hidantoínas, hipotiroidismo, alteraciones renales y síndromes de malabsorción entre otros, produce hipocalcemia. Un aumento se observa en osteomielitis, hiperparatiroidismo, mielomas, y en algunos casos de insuficiencia renal y linfomas en perros.
👉 COLESTEROL: Sus niveles nos van a revelar el tipo de ingesta, diabetes, hipotiroidismo, infarto, ayuno prolongado, nefrosis y colestasis; en el caso de intoxicaciones por fósforo, producen una elevación de los niveles de colesterol. En el caso del hipertiroidismo y en infecciones agudas, sus valores disminuyen.
👉 CPK: Este parámetro aumenta con los problemas musculares, el ejercicio intenso y los grandes esfuerzos físicos, pero sobre todo con el en infarto.
En realidad hay muchos más parámetros indicadores de fallos funcionales pero la intención es dar una muestra diversa y general, para que el propietario pueda comprobar la importancia de las analíticas bioquímicas.
Y sobre todo que entienda que son herramientas para la prevención de muchas enfermedades y su detección precoz. Por tanto, os animamos a realizar cada año al menos, una analítica completa bioquímica para adelantaros a las posibles enfermedades o comienzo de disfunciones.
Los animales son muy sensibles a las emociones y al ambiente que les rodea. No importa que no hablen con palabras, ellos se comunican con el lenguaje corporal, químico y emocional.Un diagnóstico negativo que preocupe al propietario rápidamente es detectado por el animal que empieza a comprender que algo malo está pasando. Y en el caso de los gatos… ya no digamos.
EL APOYO DEL PROPIETARIO
De nada sirven las lágrimas y mucho menos la ansiedad que pueda generar un propietario en la consulta, en el momento de recibir la noticia. Y no solo eso, si la mascota lo ve, escucha y siente, la enfermedad del cáncer tendrá que lidiar con la depresión y tristeza del animal.
NOSOTROS NO SOMOS LOS ENFERMOS
Menos dramas sensibleros y más lógica de actuación. Un animal que va a ser tratado por cáncer en un primer estadio de la enfermedad lo que necesita son risas, juego y mucha atención emocional. De qué sirve llorar si luego llevo de paseo al perro mientras hablo por el móvil o leo mensajes. ¿No es una contradicción? Ojo con el fantasma del egoísmo humano que acecha en estos momentos de forma muy patente. Hay que reflexionar: ¿es tratable, o va a ser un proceso paliativo? En ambos casos no hay mejor medicina que hablarle, jugar con él, estimularle, hacerle ver que en él no ha cambiado nada, que no importa que esté enfermo.
HAY ESPERANZA
Enfoquemos nuestro comportamiento en eso. Si estás con tu mascota y su tiempo tiene caducidad, aprovéchalo al 100 %. Termina con los “cutre paseos”, háblale, persíguele en la medida que pueda moverse, dale vida, alegría, que se emocione. Sí, ellos son capaces de todo eso. Lo que pasa es que muchos propietarios jamás lo han probado. Tras cada proceso de tratamiento agresivo el animal necesitará descansar, obviamente, pero se puede darle compañía, estimulación y juego de la misma forma que se le da a un bebé o niño pequeño. Suavemente, con paciencia… etc.
Un ambiente enriquecido con cariño, estimulaciones variadas y compañía SIN un teléfono móvil interrumpiendo vuestra relación, ¡hace más milagros que cualquier terapia química o radiada!
Mika es una gata mestiza de 1 año de edad, esterilizada, con serología negativa a leucemia e inmunodeficiencia felina sin embargo, positiva a calicivirus cuyo historial clínico es el de gingivitis, inflamación y úlceras en la boca muy dolorosas que le impedían comer.
EN CONSULTA
La gata acude a consulta con calvas distribuidas por todo el cuerpo (orejas, cuello, extremidades y abdomen), muy pruríticas y con pústulas, como consecuencia de rascarse de manera compulsiva.Se realiza una citología de la piel y tricograma del pelo -examen microscópico de los pelos afectados-. El resultado es una dermatitis bacteriana -cocos- y hongos, ya que se observan esporas en el pelo.
DIAGNÓSTICO: TIÑA
La tiña, o dermatofitosis en gatos es producida en un 90 % por el hongo “Microsporum canis” que provoca también infección en perros y humanos. Causa una infección tópica en la piel del gato y uñas, siendo muy propensos a contagiarse los gatos jóvenes y de pelaje largo. El hongo desarrolla para su reproducción, esporas -forma infectante- muy resistentes en el ambiente y contagiosas, por lo que se recomienda el tratamiento en el gato y la desinfección del hogar con productos específicos como por ejemplo, lejía.Al ser un animal joven se empezó con un tratamiento tópico poco agresivo, con champú medicadoy desinfectante, y un complejo vitamínico para subir las defensas del animal.
EN LA REVISIÓN
Pasados 10 días vino a la revisión donde se repitió el tricograma y aún había esporas. Además, el gato presentó más calvas y bastante estrés por el prurito, por lo que empezamos con líquidos antimicóticos y continuamos la terapia con champú medicado y el complejo vitamínico; además se aconsejó la eliminación de los pelos que se iban cayendo ya que es ahí donde se alojan las esporas.Dos meses después de empezar el tratamiento, se le da el alta ya que presenta un tricograma sin esporas y le ha crecido de nuevo el pelo en las zonas afectadas.
CONSEJOS PARA SU PREVENCIÓN
Higiene óptima del medio donde habita y del gato, ya que la piel intacta es muy resistente a la infección y un factor predisponente son las heridas provocadas por ectoparásitos como pulgas, piojos y garrapatas.
Alimentación de calidad para tener un sistema inmunológico fuerte y poder combatir enfermedades, vacunación frente a virus comunes en gatos y esterilización para mantener las defensas altas y prevenir estrés por celos continuos.
Aislar a los animales contagiados de otros sanos y desinfectar a conciencia el hogar.
Eliminar elementos del hogar que puedan albergar esporas como podrían ser: alfombras, mantas o enseres del gato.
Desinfección de manos y ropa de la persona que está manipulando al gato.
Maggie es una perra Yorkshire terrier de 8 años de edad, no esterilizada, que suele alimentarse de comida casera mezclada con pienso de baja gama (adquirido en supermercado) sin historial previo de patologías, que acude a consulta porque está muy apática, no come, tiene vómitos y se está orinando en casa desde hace unos días.
EN CONSULTA
Durante la exploración se observan mucosas algo pálidas, dolor agudo en abdomen caudal y leve deshidratación. Se realiza tira de orina con las siguientes alteraciones: presencia de leucocitos: +3; presencia de sangre +2; y pH 7,5; se añade al estudio un sedimento urinario donde no se observan cristales mediante microscopía, realizando finalmente una radiografía que revela cálculos en vejiga.
EN CIRUGÍA
Tras estabilizar a la perra se procede a la cirugía para extracción de los cálculos y así poder mandarlos a analizar para establecer el tipo y poder poner un tratamiento adecuado. Además se le extirpó un bulto del hombro y se aprovechó para esterilizarla. La urgencia en la extracción quirúrgica se debió a que no remitía la infección urinaria. La infección del tracto urinario (ITU) con organismos productores de ureasa (enzima responsable de la degradación de la urea en amoníaco y bicarbonato), aumentan el pH tornándolo a básico, incluso cuando el perro está recibiendo una dieta o un fármaco acidificantes. Esto es motivo suficiente para adelantar la cirugía, siempre que el animal esté estable para la misma.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico quedó confirmado por los resultados del laboratorio , concluyendo que se trataba de cálculos de estruvita. De este caso podemos concluir la importancia de la alimentación en los animales para la prevención no solo de patologías urinarias, sino de otras patologías sistémicas. Os dejamos las siguientes recomendaciones en animales con cálculos o cristales de estruvita.
MANEJO DIETÉTICO
En casos donde los cálculos son más pequeños o sólo hay cristales de estruvita (a veces pueden verse mediante citología en el microscopio), donde no hay ITU, la cirugía puede esperar ya que existen piensos para disolución de cálculos de estruvita. Si existen urolitos deben realizarse radiografías mensualmente y administrar exclusivamente dicho pienso. Si los urolitos se han extraído quirúrgicamente el perro debe continuar con la dieta urinaria y a las 3 – 4 semanas ya no deben existir cristales de estruvita y la orina debe tener un pH ácido (idealmente menos de 6,2). Si existe cristaluria debe administrarse exclusivamente pienso s/o y la orina se debe analizar periódicamente (idealmente cada semana). En todos los casos se recomienda el manejo dietético a largo plazo para evitar la recurrencia administrando un alimento que tenga niveles controlados de calcio y fósforo y se metabolice para producir una orina ácida (pH 6,2 – 6,4).
HIDRATACIÓN
Favorecer el aumento del consumo de agua y la frecuencia de la micción. La retención urinaria y la orina concentrada predisponen a la formación de cristales. Es aconsejable estimular al perro para que beba lo máximo posible, asegurando que dispone en todo momento de agua fresca, especialmente en los lugares en los que pasa la mayor parte del tiempo. En zonas de agua dura, la filtración del agua puede reducir el consumo mineral. Los propietarios de perros deben permitir que su animal orine con frecuencia; el ejercicio puede aumentar la frecuencia de la micción.
PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD
La obesidad puede aumentar el riesgo de cristaluria y urolitiasis, por esta razón, los perros con sobrepeso deben iniciar un programa de control de peso. La principal causa es la presencia de una ITU con organismos productores de ureasa, que producen un pH urinario elevado incluso cuando el perro está recibiendo una dieta acidificante o un fármaco acidificante. Es muy recomendable prestar atención a la frecuencia y cantidad de orina que el animal realiza, solo así podremos detectar problemas en el tracto urinario y acudir al veterinario con tiempo suficiente para un buen diagnóstico.
PLACA DENTAL: Flora bacteriana que se instala sobre el esmalte dental liberando sustancias que lo dañan
SARRO: Placa dental muy desarrollada que incrusta los espacios interdentales y raíces expuestas del diente.
HALITOSIS: Muy mal aliento crónico debido a la deposición de una capa de sarro en la base posterior de la lengua o en la dentadura.
GINGIVITIS: Inflamación de las encías como consecuencia del ataque químico de una capa de sarro muy avanzada.
CARIES: Destrucción parcial del esmalte que expone la parte interna del diente y en casos muy avanzados hasta la pulpa y vasos sanguíneos asociados.
CAÍDA O PÉRDIDA DE SOLIDEZ: De las piezas dentales. La encía está destruida y poco a poco la raíz del diente está expuesta y pierde la fijación al tejido conectivo y a la matriz ósea.
ENFERMEDAD PERIODONTAL: Hay una elevada alteración de la estructura de los dientes y las encías. En los casos más avanzados se produce una infección de la propia flora bacteriana de la boca que penetra por las raíces expuestas.
ENDOCARDITIS: En una infección de la parte interna del corazón que puede afectar a las cavidades y/o válvulas que las conectan. La flora bucodental ha alcanzado el riego sanguíneo y ha llegado al corazón.
PAPILOMATOSIS VÍRICA ORAL: Una mala higiene bucodental favorece el establecimiento de otras enfermedades de origen bacteriano y también vírico. Como el papiloma oral que produce papilomas o pequeños tumores benignos que pueden quedar ocultos entre las alteraciones estructurales de los dientes y encías, o en los laterales de la lengua.
TUMORES ORALES: Si bien es cierto que son más comunes en perros que en gatos, siguiendo un orden de frecuencia tenemos en primer lugar el carcinoma de células planas, le sigue el melanoma, el fibrosarcoma, épulis y fibroma. Por último las neoplasias odontogénicas o de origen dental asociadas a la matriz ósea.
¡CUIDADO!
Tanto la papilomatosis vírica como los tumores orales NO son consecuencia directa de la mala higiene bucodental, sino que ésta, oculta su inicio como tumor primario incipiente, y puede terminar convirtiéndose en cáncer sin ser detectado simplemente por ocultación.
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